Publicaciones

Conexión Cinvestav

Cempasúchil, de la ofrenda a soluciones médicas

Image
Flor de cempasúchil (Tagetes erecta)

Considerada por los mexicas como una flor sagrada, el cempasúchil (Tagetes erecta) tiene una producción anual de 19 mil 442 toneladas con valor superior a 93.4 millones de pesos, lo que representa gran importancia en la economía nacional, no solo por su venta comercial el Día de muertos, sino por sus propiedades medicinales y agronómicas.

La también conocida como "flor de 20 pétalos", es uno de los elementos más representativos de las ofrendas de Día de Muertos, gracias a su aroma y color proveniente del contenido de xantófilas (pigmento amarillo) el cual suele emplearse como colorante en la industria alimentaria y textil.

Para contribuir al mejoramiento y mantener la calidad de este producto endémico de México, Víctor Olalde Portugal, investigador del Cinvestav Unidad Irapuato, ha estudiado microorganismos presentes en el suelo (bacterias y hongos) que se asocian a las raíces de las plantas y pueden influir en la salud, crecimiento, rendimiento y calidad de diversos cultivos.

Uno de sus trabajos se enfocó en evaluar el impacto de la bacteria Bacillus subtilis y el hongo Glomus fasciculatum, microorganismos que mejoran el color y aumentan el tiempo de vida de otras flores, en otros beneficios hacia la planta.

Así, identificaron que estos dos microorganismos en conjunto aumentaron el tamaño de las flores, la intensidad de su color amarillo, la concentración de xantófilas y también aceleraron la floración, además de favorecer el establecimiento de otras bacterias promotoras del crecimiento vegetal.

Esto contribuye a disminuir la cantidad de agua y fertilizantes que las plantas requieren para su desarrollo, porque los microorganismos asociados a la raíz optimizan el uso del agua y de los diversos nutrientes presentes en el suelo, como nitrógeno, hierro y fósforo, señaló Olalde Portugal.

Si bien gran parte de los esfuerzos científicos han sido orientados al mejoramiento de sus cultivos y así ofrecer alternativas a los productores del campo nacional, otro grupo de investigación del Cinvestav Querétaro, encabezado por Alejandro Manzano Ramírez, buscó nuevas opciones para el uso de esta flor.

De acuerdo con Karen Magaly Soto Martínez, posdoctorante del Cinvestav y parte del grupo de investigación, cada año hay gran desperdicio de cempasúchil después de la temporada de Día de Muertos, de modo que plantearon analizar los compuestos de esta flor para idear alguna forma de aprovecharlos.

Fue así como decidieron emplear algunos de sus compuestos fenólicos y carotenoides para sintetizar nanopartículas de oro útiles en tratamientos contra el cáncer de colon.

Al adicionar las sustancias del cempasúchil se buscó brindar a las nanopartículas de oro mejores efectos citotóxicos contra las células cancerosas; al tiempo que los compuestos de la flor ayudaron a la estabilización de las partículas al proporcionarles electrones.

En México se estima la presencia de 35 especies de cempasúchil de las 58 referidas para América, y es en los estados de Guanajuato, Hidalgo, Michoacán y Estado de México donde se concentra su producción, pues tienen las mejores condiciones de suelo y clima, debido a que únicamente florece después de la época de lluvias.

Si bien el uso principal de esta flor es ornamental en la ofrenda de Día de Muertos, la ciencia ofrece nuevas alternativas con la intención de brindarle un valor agregado a este cultivo y pueda ser más rentable para los productores.

Artículo anterior 1, 2, 3, corre por tu vida
Siguiente artículo Ofrenda del Cinvestav
Print
529

Theme picker