Publicaciones

Luis López Santiago. La electrofisiología abre puertas

Image
Luis Félix López Santiago, investigador científico asociado del Departamento de Farmacología en la Universidad de Michigan.

Han pasado casi tres décadas de la primera vez que Luis Félix López Santiago se colocaba la bata para entrar a un laboratorio al inicio de sus estudios de posgrado en el Cinvestav; ahora, el logotipo verde de su indumentaria cambió por una letra M amarilla, característica de la Universidad de Michigan, donde es investigador asociado, pero su interés y emoción por la ciencia sigue intacta.

El originario de Tehuacán, Puebla, siempre tuvo inquietud por la investigación científica, pero fue hasta la secundaria que se le presentó la oportunidad de tener acceso a laboratorios, donde pudo comenzar a experimentar y en algunos casos, como auxiliar de sus profesores, conocer temas complementarios a los que aprendía en clases.

Desde entonces, el laboratorio fue una especie de hábitat para la curiosidad de Luis Félix, al grado que, en su etapa universitaria, cuando cursaba la carrera de Químico Farmacobiólogo en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, buscó realizar su servicio social y una estancia en el Laboratorio de Fisiología Cardiovascular de aquella institución.

Su interés por la ciencia e investigación creció, así que, en su búsqueda por especializarse, conoció en un congreso a José Antonio Arias Montaño, investigador del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav, quien lo invitó a aplicar para un programa de posgrado en el Centro.

Ingresó al Cinvestav donde realizó la maestría de 1996 a 1998 y el doctorado de 1998 a 2002, ambos en el laboratorio de Gabriel Cota Peñuelas, investigador retirado del Centro, donde después de convertirse en un experto electrofisiólogo, fue de los pioneros en emplear técnicas de RT-PCR cuantitativa para medir niveles de ARN mensajero en los tejidos, lo que significó la producción de artículos y la base de proyectos, introduciendo esta técnica en nuevas generaciones de estudiantes.

Su trabajo se enfocó en estudiar cómo la dopamina modifica la maduración de células encargadas de secretar hormonas para la producción de leche, controlar el crecimiento y la pigmentación de la piel. Lo que descubrió fue que ocurrían cambios importantes en el ARN mensajero, lo cual regula la cantidad de canales que se expresan en las membranas de las células, cambiando su excitabilidad y controla la liberación de las hormonas.

Lo más importante de haber estudiado en el Cinvestav, dice López Santiago, fue la calidad y cantidad de investigadores de excelente nivel, pues el mantener una estrecha relación con ellos que de manera directa saben datos específicos de temas en los que son expertos y han sentado bases para muchos de los campos de investigación que se desarrollan en la institución, representa orgullo y una formación integral cuya enseñanza es de competitividad a nivel mundial.

Al finalizar el doctorado, con la idea de ampliar su horizonte y conocer nuevas técnicas, López Santiago realizó una estancia postdoctoral de cuatro años 10 meses en la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, en el área de canales de sodio y dolor.

Después de esa primera experiencia donde pudo demostrar que los conocimientos adquiridos en el Cinvestav lo hacían estar al nivel de sus compañeros de instituciones extranjeras y gracias a lo que sabía sobre electrofisiología de células aisladas tuvo diferentes posiciones académicas como Research Investigator (2007-2013) y Assistant Research Scientist (2013-2019).

Actualmente, como profesor e investigador científico asociado del Departamento de Farmacología en la Universidad de Michigan, desarrolla proyectos enfocados al estudio de los canales de sodio en patologías como la epilepsia, donde utiliza diferentes modelos experimentales como neuronas diferenciadas a partir de células madre pluripotentes generadas de la piel de pacientes con este padecimiento.

También, con el objetivo de entender el mecanismo de la enfermedad y brindar posibles tratamientos o probar medicamentos modernos que reduzcan la severidad de los efectos, estudia la subunidad alfa y beta de canales de sodio en diferentes regiones cerebrales, como el hipocampo y la corteza.

Dentro de sus planes a corto plazo dentro de la institución, se encuentran escalar al máximo nivel como Research Scientist, pues su motivación es seguir realizando investigación de primer nivel y a la vez transmitir su conocimiento a estudiantes de posgrado o posdoctorado.

Sus proyectos de investigación que redundan en la elaboración de más de 25 artículos publicados en revistas de alto impacto, han sido apoyados por instituciones como la Sociedad Americana de Epilepsia, la Fundación Síndrome de Dravet, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y empresas farmacéuticas.

Artículo anterior ¿Por qué decidí hacer ciencia?
Siguiente artículo Vacunas vs covid-19 (actualización)
Print
1200