Publicaciones

México, París, Nueva York. La ruta de una investigación sobre el movimiento

Image
María de Lourdes Martínez Silva durante su doctorado en el Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav.

Tener una pregunta, plantear el experimento que puede ayudar a resolverla, hacer los ensayos en el laboratorio y por primera vez demostrar algo que nadie había logrado es para María de Lourdes Martínez Silva, quien actualmente realiza una estancia postdoctoral en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, de los aspectos más emocionantes de dedicarse a la ciencia.

Martínez Silva comenzó su camino en la investigación cuando en 1998 decidió cursar la recién creada carrera de Biomedicina en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en donde se interesó por el tema del funcionamiento de la médula espinal, lo cual quedó reflejado en su participación como coautora de tres artículos y en su tesis de licenciatura.

En 2003 terminó la licenciatura y en 2004 continuó con la Maestría en Ciencias Fisiológicas en la BUAP, más tarde, gracias a una Beca del Consejo de Investigación de Salud de la provincia canadiense de Manitoba, realizó una estancia en el Spinal Cord Research Centre de la Universidad de Manitoba, Canadá, en donde se dio cuenta que quería dedicarse a investigar el sistema motriz.

Con esta idea en mente, en 2009, se integró como estudiante de doctorado al Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav, en el laboratorio de Jorge Noel Quevedo Durán. El objetivo de su tesis fue estudiar la conexión de la médula espinal con el cerebelo durante la locomoción, ya que al realizar una actividad, como caminar, no solo se envía información a los músculos, sino también a ciertas regiones del sistema nervioso central.

“Cuando ingresé al Cinvestav —recuerda Martínez Silva— tomé diversos cursos con profesores que motivaban a las y los estudiantes a buscar nuevas formas de resolver una problemática. Esto, junto con la posibilidad de llevar a cabo nuevos experimentos, me impulsó a continuar a pesar de las dudas respecto a dedicarme a la investigación”.

También ha sido fundamental, reconoce, aprender a combinar la resiliencia y la persistencia ante contratiempos, aplicaciones rechazadas o experimentos fallidos, para poder buscar soluciones y plantear una respuesta alterna. Además, mantenerse informada sobre los avances en el área de estudio, así como establecer colaboraciones con otros investigadores, resulta una herramienta útil.

En este sentido, los seminarios del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias fueron fundamentales para que Martínez Silva conociera otros temas y permitirle salir de su zona de confort, hacerse preguntas y extrapolar el conocimiento adquirido a diversos sistemas o áreas.

Un aspecto más que destaca de su estancia en el Cinvestav es el apoyo para asistir a congresos internacionales a presentar su trabajo, “esto me ayudó a darme cuenta que la investigación científica desarrollada en el Centro puede competir con la de otras instituciones”.

Al finalizar el doctorado, en 2014, viajó a Francia para hacer una estancia posdoctoral en la Universidad París Descartes, donde se enfocó en el estudio de la esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa en la que resultan afectadas un tipo de neuronas (conocidas como motoneuronas) encargadas de controlar los músculos, causando parálisis y finalmente la muerte

Image
María de Lourdes Martínez Silva realizando uno de los experimentos para su tesis doctoral.

En ese momento se sabía que durante la esclerosis lateral amiotrófica, las motoneuronas, antes de degenerarse, tienden a incrementar su actividad; sin embargo, en su investigación identificó lo contrario: las motoneuronas muestran tendencia a disminuir su excitabilidad, siendo las más vulnerables aquellas de mayor tamaño, esto abre el panorama en la investigación de la enfermedad y la dirección de los fármacos para tratarla.

En 2019 comenzó una estancia postdoctoral en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, con el fin de estudiar las neuronas espinocerebelosas ventrales. Derivado de esta investigación se publicó recientemente un artículo en la revista Cell que demuestra su papel en los movimientos rítmicos, como caminar o correr.

“Describimos estas neuronas y vimos que al activar o silenciar su actividad en ratones transgénicos podemos inducir o inhibir la locomoción, conocimiento que puede ser un parteaguas para la rehabilitación de personas con alguna lesión de la médula espinal”, dijo.

Martínez Silva, ha sido merecedora de varias distinciones, una de ellas en el 2013, la beca Carl Storm International Diversity fellowship otorgada por la Gordon Research Society para asistir a la Conferencia de Investigación en Cerebelo. Además, fue seleccionada para participar en diferentes cursos, como el Ricardo Miledi Neuroscience Training Program for Latin American and Caribbean Region, organizado por la Society for Neuroscience, en específico en el realizado en Buenos Aires, Argentina.

Actualmente cuenta con 14 publicaciones en revistas indexadas, entre ellas PNAS, J Neuroscience, eLife y Cell y ve como su siguiente paso académico tener un laboratorio para integrar las diferentes áreas en las que ha trabajado y entender más acerca de cómo ciertas neuronas controlan el movimiento y qué las hace vulnerables a morir gradualmente, como sucede durante la esclerosis lateral amiotrófica.

Artículo anterior El consumo excesivo de azúcares en la niñez y sus consecuencias en alteraciones cardiacas
Siguiente artículo El humo que mata
Print
1019