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Paulo César Lozano Tovar. Ideas que llegan al espacio

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Todo empezó en 1993, cuando estudiaba su licenciatura en el Tecnológico de Monterrey y organizó un congreso en el que figuraban dos reconocidos físicos del Cinvestav: Jerzy Plebański e Isaac Hernández. El encuentro fue importante para su carrera, porque le abrió los ojos hacia la investigación científica y lo motivó a pensar en una maestría.

Al buscar un posgrado de calidad encontró que los programas académicos con cátedras científicas de excelencia del Cinvestav eran su mejor opción, por la calidad de su nivel académico y porque le permitía interactuar con muchos de sus profesores.

“En aquel entonces las opciones de posgrado en Física las ofrecía el Cinvestav, la UNAM o instituciones extranjeras”, recuerda Paulo César Lozano Tovar, profesor asociado de Astronáutica y Aeronáutica de la Dirección del Laboratorio de Propulsión Espacial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

Durante su estancia en el Cinvestav, Paulo César participó en diversos proyectos de investigación en áreas como física de altas energías, donde analizó la eficacia de detectores de partículas; celdas solares, para buscar mejoras en su producción con nuevos materiales e hizo su tesis en el tema de estado sólido con una propuesta de optimizar la hidratación de la tortilla.

Su maestría también le ofreció un elemento internacional y fue clave durante su formación profesional posterior, al permitirle una intensa exposición a las diferentes formas de hacer ciencia en lugares hasta entonces desconocidos para él. “Fue algo muy importante porque me abrió nuevas perspectivas y oportunidades, por ejemplo, pude trabajar en Fermilab (Laboratorio Nacional Fermi), en Estados Unidos, lo que fue esencial hacia mi futuro”.

Al terminar el posgrado, Paulo César decidió hacer una nueva maestría en aeronáutica y astronáutica, así como un doctorado en propulsión espacial en el MIT, línea de investigación en la que actualmente trabaja. En su trabajo científico desarrolla sistemas de propulsión para satélites pequeños, con el propósito de ahorrar recursos e involucrar a más agencias, países y personas en la investigación espacial; la propulsión se aplica en satélites o naves espaciales cuando ya están fuera de la Tierra.

Desde el inicio de la carrera espacial, la propulsión es un área de investigación esencial, ya que en el caso de los satélites no se pueden sostener de nada para moverse, necesitan un sistema de propulsión y eso limita su vida útil. Cuando se les acaba el combustible a esos dispositivos significa que son inservibles.

“Ahora hay un auge de satélites pequeños, pero hasta la fecha no existe un sistema de propulsión eficiente y de poco volumen para incorporarlo a ellos, por eso he tratado de desarrollar propuestas en aras de resolver el problema, y hemos sido exitosos”.

En el MIT, Paulo César continúa con el legado cultivado por otros científicos mexicanos de fomentar la colaboración con investigadores de su país, a fin de fortalecer el avance de la ciencia, por ello es responsable del programa MIT-México. Aunque no descarta regresar para abrir nuevas líneas de investigación e industrias, por el momento considera que su trabajo le permite hacer aportaciones importantes a la ciencia y tecnología espacial, al tiempo de generar oportunidades en beneficio de México.

El científico mantiene contacto regular con investigadores mexicanos, en particular con los del Cinvestav; esto permitió que en 2016 se probara en el MIT el primer motor de plasma hecho en México. También, ha podido colocar a estudiantes del MIT en el país para hacer investigación y ha llevado a científicos mexicanos a su institución con el objetivo de entrenarlos. “Fomento eso y me gusta asumir el papel de catalizador en estas relaciones”.

Apasionado de la divulgación científica ofrece conferencias técnicas en diversas instituciones educativas mexicanas y ha participado en iniciativas como la Ciudad de las Ideas o la Aldea Digital, entre otras, con el objetivo de motivar a jóvenes y niños a estudiar ciencia o tecnología, buscando terminar con la estigmatización de que es algo difícil o no vale la pena, porque es esencial para el país.

Piensa que los científicos deben ser capaces de contar una historia, porque muchas veces plantean su programa académico de forma muy
abstracta y la población no se puede sintonizar con ellos.  No los entienden y como resultado de no saber comunicar de manera efectiva su trabajo no les dan fondos.

A Paulo César Lozano Tovar le sorprende la sed de exploración que tiene el ser humano. “Si vamos a descubrir cosas nuevas, las vamos a encontrar en los lugares formidables del espacio y en el sistema solar que empezamos a investigar, por eso mandamos sondas. Parte de mi trabajo es poder dar a los satélites motores con la capacidad de explorar estos lugares distantes de manera económica”

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