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Anayansi Molina Hernández. La importancia de asumir retos para trascender

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Anayansi Molina Hernández, graduada de doctorado del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav.

Después de un largo recorrido en su bicicleta, Anayansi Molina Hernández, subdirectora de Investigación Biomédica del Instituto Nacional de Perinatología, recorre los últimos metros para llegar a su destino y, al encontrarse con una pendiente, recuerda todos los retos que ha enfrentado y cómo ha salido triunfante en cada uno de ellos.

Tuvo su primer acercamiento con respecto a la ciencia gracias a su profesor de biología en la secundaria, el cual tenía lazos fuertes con el Cinvestav, pues ahí estudió el doctorado y, al saberlo, se sintió motivada e inspirada para que cuando llegara el momento, también pudiera realizar un posgrado relacionado con áreas científicas y tecnológicas.

Anayansi Molina siempre buscó ampliar sus conocimientos y el primer reto que asumió fue el hacer su tesis para obtener la licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos por la Universidad Iberoamericana. Lejos de elegir algún tema que facilitara el proceso de titulación, prefirió establecerse como reto aportar nuevo conocimiento científico por lo cual escogió la conducta alimentaria y las neurociencias como argumento central, razón por la que se acercó a Jorge Hernández Rodríguez, entonces investigador del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav.

“Era mi momento, no lo dudé. Una vez aceptada (para trabajar la tesis) en el laboratorio de Hernández Rodríguez, comencé mi proyecto enfocado en el sistema serotoninérgico en ratas adultas con diabetes, donde evaluamos cómo se encontraba este sistema cerebral en condiciones de diabetes tipo 1. A partir de ahí supe que la ciencia era lo mío y quería enfocar mi labor en ello”, recuerda Molina Hernández.

Ese primer acercamiento con el Cinvestav bastó para decidir continuar sus estudios en la institución y tomar nuevos retos, ahora bajo la asesoría de José Antonio Arias Montaño, con quien hizo su maestría en torno al efecto del receptor a histamina tipo 3 (implicado en patologías como el párkinson) en la liberación y síntesis de dos neurotransmisores (dopamina y glutamato) en el neoestriado de la rata en condiciones control y de lesión.

El trabajo, pionero en el estudio del receptor H3 a histamina en la liberación de neurotransmisores, sentó las bases para desarrollar nuevas investigaciones en relación a su uso como blanco terapéutico o su participación en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.

Aunque precisó muchas horas de trabajo, desvelo y estudio, su paso por la institución lo cataloga como gratificante, pues logró concluir también el doctorado, lo que atribuye a su desempeño y la importancia de tener objetivos claros en la vida, “estaba haciendo lo que me gustaba y el esfuerzo valió la pena”.

Al finalizar el doctorado, en 2002 realizó una estancia posdoctoral de dos años en el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina de Francia, con un grupo que trabajaba en torno a la histamina, pero esta vez relacionado con la alimentación: la regulación con este receptor, de factores que promueven o inhiben el consumo de alimentos, para blancos terapéuticos en contra de enfermedades como obesidad.

A su regreso obtuvo la posición de técnico académico en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, enfrentando uno de los que sería de los mayores retos, pues experimentó con un tema en el que hace mucho deseaba trabajar: biología celular intrauterina, enfocada en las células troncales; pero después de seis años descubrió que su posición no empataba con sus metas de convertirse en líder de un grupo de investigación, así que decidió tomar otro camino.

Después de 12 años de egresar del Cinvestav, entró al Instituto Nacional de Perinatología como investigadora en Ciencias Médicas. En su laboratorio estudian los procesos implicados en el desarrollo fetal de la corteza cerebral y el mesencéfalo, mediado por la activación de receptores acoplados a proteínas G y por microRNAs, en condiciones fisiológicas y patológicas.

Lo anterior con el propósito de realizar investigación traslacional sobre cómo las patologías maternas promueven cambios en la expresión de factores intrínsecos o extrínsecos, con consecuencias funcionales y estructurales en el desarrollo del organismo a corto y largo plazo.

La también tutora de posgrado en diferentes instituciones, como el Cinvestav, las facultades de Medicina y de Ciencias, así como el Instituto de Neurobiología de la UNAM, ha graduado a 10 estudiantes de licenciatura, cinco de maestría y dos de doctorado, con el propósito de no hacer de lado su labor científica para continuar vigente, pues dedicarse a la ciencia es un privilegio que debe gozarse.  

La apasionada del estudio para entender el desarrollo fetal, recuerda al Cinvestav, como una institución de alta exigencia en investigación, la cual le permitió proponer proyectos a partir de cero, que se han transformado en más de 40 artículos publicados en revistas indexadas como eLife, Frontiers in Neuroscience, Neuroendocrinology, Frontiers in Cell and Developmental Biology y ocho capítulos en libros.

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